Un gatillazo tampoco es tan raro. Admítamelo usted, ahora que anda todavía medio grogui por el madrugón. Un gatillazo no da para preocuparse. Pero tres en el plazo de una semana, eso ya sí. Tres veces que te has quedado sin rematar a puerta deberían animarte a hacértelo mirar. Puigdemont. Tres gatillazos puigdemónicos.
De Más de uno http://ift.tt/2qBmw3s
No hay comentarios:
Publicar un comentario