La República tiene nombre de mujer. Lo escribió Oriol Junqueras, ¿se acuerdan?, en la carta aquella que envió desde Estremera para ungir con su dedo mandón a Marta Rovira como candidata suplente a la presidencia de la Generalitat. La República tenía nombre de mujer, pero menos. Porque el candidato sigue siendo Junqueras, que es hombre, porque a ella la bendijo sólo como sustituta de sí mismo —sólo si el hombre no pudiera consumar su aspiración de presidirlo todo él— y porque subrayar la condición de mujer de la elegida sólo era un truco para presentar como novedad histórica el plan de camuflaje del propio Junqueras.
De Más de uno http://ift.tt/2idTGnZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario